Cómo contabilizar correctamente las ventas de Amazon: facturación, comisiones, devoluciones e IVA
Uno de los errores más habituales entre vendedores de Amazon es utilizar el dinero que Amazon ingresa en el banco como si fuera la cifra de ventas del negocio.
No funciona así.
Si Amazon te transfiere 8.000 €, eso no significa necesariamente que hayas vendido 8.000 €. Antes de realizar el pago, la plataforma puede haber descontado comisiones, tarifas de FBA, publicidad, devoluciones, reembolsos y otros conceptos. También puede mantener parte del saldo temporalmente retenido o diferido.
Por eso, para llevar correctamente la contabilidad de un negocio que vende en Amazon hay que separar tres cosas:
ventas, gastos de Amazon y movimientos de dinero.
Confundirlas puede provocar diferencias contables, declaraciones de IVA incorrectas y, sobre todo, una visión completamente equivocada de la rentabilidad del negocio.
El error: contabilizar únicamente lo que Amazon ingresa en el banco
Imaginemos un ejemplo sencillo.
Durante un determinado periodo un vendedor genera:
- Ventas: 10.000 €
- Devoluciones: 500 €
- Comisiones y servicios de Amazon: 1.200 €
- Otros ajustes: 220 €
- Transferencia recibida en el banco: 8.080 €
El error sería contabilizar:
Ingresos: 8.080 €
Porque esos 8.080 € son únicamente el resultado final de una liquidación.
La realidad económica del negocio es diferente.
Las ventas, las devoluciones y las comisiones deben analizarse separadamente.
Amazon también puede mantener determinadas operaciones como transacciones diferidas antes de incluirlas en una liquidación. Entre otros motivos, Amazon utiliza reservas vinculadas a la fecha de entrega para cubrir posibles devoluciones, reclamaciones o contracargos.
Por tanto:
facturación ≠ transferencia bancaria.
¿Qué debes contabilizar realmente?
Para llevar correctamente una cuenta de Amazon necesitas reconstruir la actividad económica del periodo.
Normalmente tendrás que identificar, como mínimo:
1. Ventas realizadas
Debes determinar qué productos se han vendido, en qué país se ha producido cada operación y cuál es su tratamiento fiscal.
No basta con descargar los movimientos bancarios.
La obligación fiscal nace de las operaciones realizadas, no simplemente del momento en el que Amazon te envía el dinero.
Esto es especialmente importante cuando vendes en varios países europeos.
2. Devoluciones y reembolsos
Amazon puede devolver total o parcialmente el dinero al comprador.
Estas operaciones deben reconciliarse con las ventas originales para determinar correctamente la facturación neta del periodo.
En negocios con un volumen considerable de pedidos, las devoluciones pueden representar una cantidad significativa.
Ignorarlas puede provocar que tus ventas contables no coincidan con la realidad de Seller Central.
3. Comisiones de Amazon
Amazon cobra distintas tarifas dependiendo del modelo de venta y de los servicios utilizados.
Por ejemplo:
- comisión por referencia;
- tarifas de logística FBA;
- almacenamiento;
- devoluciones;
- retirada de inventario;
- servicios adicionales;
- publicidad;
- otras tarifas asociadas a la cuenta.
Amazon continúa modificando periódicamente sus tarifas europeas. En 2026, por ejemplo, introdujo cambios tanto en comisiones por referencia como en determinadas tarifas de logística y almacenamiento.
Estas comisiones son gastos del negocio, no una reducción directa que permita considerar únicamente el importe neto recibido como facturación.
4. IVA de las comisiones de Amazon
Este punto también ha cambiado respecto de cómo funcionaba Amazon hace algunos años.
Desde el 1 de agosto de 2024, gran parte de los servicios europeos de Amazon son prestados por Amazon EU S.à r.l.
Cuando el vendedor está establecido, entre otros países, en España, Amazon factura a través de la sucursal correspondiente y aplica las reglas locales de IVA a sus servicios.
Amazon señala expresamente que las empresas establecidas en España reciben facturas de la sucursal correspondiente con IVA local aplicado a las tarifas de Amazon.
Por tanto, es importante descargar y contabilizar correctamente las facturas emitidas por Amazon.
5. Publicidad de Amazon
Amazon Ads debe controlarse también de forma independiente.
Un negocio puede tener buenos márgenes antes de publicidad y perder dinero después del gasto publicitario.
Por eso, desde el punto de vista de gestión empresarial, interesa separar claramente:
ventas → coste del producto → logística → comisiones → publicidad → margen final.
De lo contrario, conocerás la facturación pero no la rentabilidad.
¿Qué ocurre si Amazon retiene parte del dinero?
Otro error habitual consiste en pensar que todas las ventas realizadas durante un periodo deberían aparecer inmediatamente en el banco.
Amazon puede diferir determinados saldos.
La plataforma explica que puede mantener temporalmente los fondos hasta después de la entrega del pedido para garantizar que exista saldo suficiente para atender reembolsos, reclamaciones o chargebacks.
Además, existen operaciones denominadas deferred transactions que todavía no están disponibles para ser incluidas en un desembolso.
Por eso es perfectamente posible que:
las ventas de un mes sean superiores al dinero recibido en el banco durante ese mismo mes.
La diferencia puede estar simplemente pendiente de liquidación.
Esto hace imprescindible realizar una conciliación periódica.
Ejemplo práctico
Supongamos que durante septiembre tienes los siguientes datos:
Ventas brutas: 12.100 €
Devoluciones: 600 €
Ventas después de devoluciones:
11.500 €
De esta cantidad, Amazon descuenta:
- Comisiones: 1.100 €
- FBA: 900 €
- Publicidad: 650 €
- Otros gastos y ajustes: 170 €
Y además mantiene:
- Saldo pendiente de liquidación: 600 €
La transferencia bancaria podría ser aproximadamente:
8.080 €
Pero eso no significa que tus ventas sean 8.080 €.
La transferencia es simplemente el resultado financiero de sumar y restar diferentes conceptos.
Contablemente hay que reconstruir cada componente.
¿Qué ocurre con el IVA cuando vendes en varios países?
Aquí es donde la contabilidad de Amazon se complica considerablemente.
El tratamiento depende de factores como:
- país desde el que sale la mercancía;
- país del comprador;
- ubicación del inventario;
- si el cliente es empresa o consumidor;
- existencia de números de VAT extranjeros;
- utilización del régimen OSS;
- movimientos de mercancía entre almacenes europeos.
El régimen OSS permite declarar en un único Estado miembro determinadas ventas intracomunitarias a distancia realizadas a consumidores de otros Estados de la UE. La Agencia Tributaria incluye precisamente estas ventas dentro del ámbito del régimen de ventanilla única.
Pero OSS no sustituye todos los registros de IVA extranjeros.
Por ejemplo, cuando mantienes inventario físicamente almacenado en otro país, pueden surgir obligaciones fiscales locales diferentes.
Por eso no basta con sumar todas las ventas europeas y aplicar automáticamente IVA español.
Pan-European FBA complica todavía más la situación
Con programas como Pan-European FBA, Amazon puede distribuir inventario entre distintos países europeos.
Desde el punto de vista logístico puede resultar eficiente.
Desde el punto de vista fiscal puede generar obligaciones adicionales.
El movimiento de mercancía entre almacenes europeos puede tener implicaciones de IVA y exigir registros fiscales en distintos países.
Por eso, antes de activar determinados programas de almacenamiento internacional conviene analizar primero sus consecuencias fiscales.
Activarlo y revisar después los VAT suele ser exactamente el orden equivocado.
Los informes de Amazon son fundamentales
Para realizar una conciliación correcta no deberían utilizarse únicamente los extractos bancarios.
Habitualmente será necesario trabajar con diferentes informes de Seller Central relacionados con:
- transacciones;
- liquidaciones;
- ventas;
- reembolsos;
- comisiones;
- inventario;
- movimientos de mercancía;
- IVA;
- publicidad.
La información debe cruzarse con las facturas emitidas por Amazon y con los movimientos bancarios.
El objetivo es que pueda explicarse cada euro:
qué se vendió, qué cobró Amazon, qué se devolvió, qué quedó pendiente y qué terminó llegando al banco.
La conciliación debería hacerse todos los meses
Dejar toda esta revisión para el final del trimestre es una mala práctica.
Cuando existen cientos o miles de operaciones, encontrar diferencias varios meses después es mucho más difícil.
Una conciliación mensual permite detectar rápidamente:
- ventas no registradas;
- devoluciones mal contabilizadas;
- diferencias de IVA;
- facturas de Amazon pendientes;
- reservas;
- ajustes;
- movimientos entre países;
- errores en los informes.
Además, permite detectar problemas empresariales que no son estrictamente fiscales.
Facturar mucho en Amazon no significa ganar dinero
Este es probablemente el punto más importante.
Un vendedor puede pasar de:
50.000 € de ventas mensuales
a:
100.000 € de ventas mensuales
y tener menos beneficio.
¿Por qué?
Porque también pueden aumentar:
- publicidad;
- comisiones;
- almacenamiento;
- devoluciones;
- promociones;
- costes logísticos;
- coste del producto;
- IVA no recuperable;
- gastos de financiación.
Por eso gestionar únicamente la facturación es insuficiente.
Hay que controlar la rentabilidad por producto.
Idealmente cada ASIN debería permitir conocer:
Precio de venta
– IVA
– coste del producto
– transporte
– aranceles
– comisión Amazon
– FBA
– publicidad
– devoluciones
– otros costes
= margen real
Un producto que factura mucho pero destruye margen no es un activo.
Es un problema.
Qué documentación deberías conservar
Un vendedor profesional debería mantener organizada, como mínimo, la documentación relacionada con:
- informes periódicos de Amazon;
- liquidaciones;
- facturas de comisiones;
- facturas de publicidad;
- facturas de proveedores;
- documentos de importación;
- gastos logísticos;
- extractos bancarios;
- VAT extranjeros;
- declaraciones OSS;
- declaraciones fiscales nacionales.
Cuanto mayor sea el número de países y marketplaces utilizados, más importante resulta automatizar esta información.
El objetivo no es simplemente presentar impuestos
Una gestoría especializada en marketplaces no debería limitarse a recibir la transferencia bancaria de Amazon y contabilizarla.
Eso es insuficiente.
El trabajo debería permitir responder preguntas como:
- ¿Cuánto has vendido realmente?
- ¿En qué países?
- ¿Qué IVA corresponde?
- ¿Cuánto te ha cobrado Amazon?
- ¿Cuánto tienes retenido?
- ¿Cuánto has devuelto?
- ¿Qué VAT necesitas?
- ¿Qué operaciones deben incluirse en OSS?
- ¿Cuánto estás ganando realmente?
Porque presentar impuestos correctamente es obligatorio.
Pero entender si tu negocio gana dinero es todavía más importante.
¿Vendes en Amazon y tu gestoría no entiende los informes?
En Gestoría Marketplace estamos especializados en fiscalidad y contabilidad de vendedores de Amazon y otros marketplaces.
Trabajamos con operaciones nacionales e internacionales, Amazon FBA, OSS y registros de VAT europeos.
Si actualmente vendes en Amazon y no sabes exactamente cómo se están contabilizando tus ventas, comisiones o movimientos internacionales, podemos revisar tu operativa y ayudarte a estructurar correctamente la gestión fiscal y contable.
Contacta con Gestoría Marketplace y cuéntanos dónde vendes, dónde almacenas mercancía y aproximadamente qué volumen de operaciones gestionas.



