Una factura proforma no permite, por sí sola, deducir el IVA de una compra. Aunque incluya base, tipo e importe del impuesto, sigue siendo un documento preparatorio. Para una compra interior ordinaria necesitas la factura válida del proveedor y cumplir los demás requisitos de deducción.
Esta guía se dirige a ecommerce establecidos en el territorio español de aplicación del IVA —Península y Baleares— que compran para una actividad con derecho a deducir. No traslades este criterio sin revisar el régimen a compras con recargo de equivalencia, importaciones o adquisiciones intracomunitarias: sus documentos y reglas pueden ser distintos.
Qué demuestra una factura proforma
La proforma puede detallar una oferta, ayudar a aprobar un pedido o indicar cuánto debes pagar. Sirve para organizar la compra, pero no sustituye la factura definitiva. La AEAT distingue expresamente estos documentos preparatorios de las facturas expedidas con validez fiscal.
Por tanto, que el PDF se parezca a una factura no basta. Tampoco conviertes una proforma en factura al pagarla, imprimirla o guardarla en la carpeta de gastos.
Si ya has pagado, ¿qué debes pedir?
Solicita al proveedor la factura que corresponda a la operación o al anticipo. Un justificante de transferencia acredita un pago; no sustituye, por sí solo, el documento que permite ejercer la deducción. Conserva ambos documentos vinculados al pedido.
Si has pagado antes de recibir la mercancía, revisa el tratamiento del anticipo y su facturación. No esperes automáticamente al envío para pedir documentación. Tienes el supuesto desarrollado en nuestra guía sobre IVA de los anticipos en ecommerce.
Qué revisar en la factura recibida
- Que identifica correctamente al proveedor y al destinatario real de la compra.
- Que describe la operación e incluye fechas y numeración, además de la base y el IVA cuando proceda.
- Que la compra se destina a tu actividad y permite deducir ese impuesto.
- Que queda registrada en el libro de facturas recibidas y vinculada al pago y al pedido.
Recibir una factura no convierte cualquier gasto en deducible: también cuentan la afectación, las exclusiones y, cuando corresponda, la prorrata. Si el documento recibido es una factura simplificada, revisa qué datos necesitas para deducir su IVA.
Ejemplo hipotético: 1.000 euros de mercancía
Una tienda recibe una proforma por 1.000 euros más 210 euros de IVA para una compra interior sujeta al 21 %. Paga 1.210 euros, pero solo tiene la proforma y el resguardo bancario. Esos dos documentos, por sí solos, no justifican deducir los 210 euros.
Después recibe la factura válida y la registra. Si cumple los requisitos restantes, podrá ejercer la deducción en el período que corresponda. La fecha del pago no determina por sí sola ese período.
Cómo evitar deducir dos veces la misma compra
En tu circuito documental, distingue la proforma de la factura recibida. Al llegar esta última, concilia proveedor, pedido, importe y pagos previos. Si existen facturas de anticipo, comprueba su aplicación en la liquidación final para no duplicar el IVA.
¿Ya dedujiste el impuesto con una proforma? Revisa la autoliquidación y la documentación con tu asesoría antes de cerrar el período. No lo des por corregido simplemente porque después llegue una factura.
Fuentes y siguiente paso
Comprobado el 6 de noviembre de 2026: AEAT: requisitos para deducir el IVA; AEAT: documentos justificativos; y Ley del IVA, artículos 97 y 99.
Si necesitas ordenar las compras, facturas y anticipos de tu tienda, consulta nuestro servicio de gestoría para ecommerce y solicita una propuesta para tu caso.
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