Tu gestoría presenta impuestos, pero ¿entiende realmente cómo funciona Amazon?
Vender en Amazon no convierte tu negocio en una empresa tecnológica.
Pero sí convierte tu contabilidad en algo bastante más complejo que emitir unas facturas, descargar movimientos bancarios y presentar el IVA cada trimestre.
El problema es que muchas empresas siguen trabajando con una gestoría tradicional que conoce perfectamente la fiscalidad española, pero no entiende qué ocurre dentro de Amazon Seller Central.
Y esa diferencia puede salir cara.
Porque Amazon no ingresa en tu banco exactamente lo que has vendido. Antes descuenta comisiones, publicidad, logística, devoluciones, reembolsos, almacenamiento y otros ajustes.
Si tu gestoría contabiliza únicamente el dinero recibido en el banco, probablemente no está reflejando correctamente la actividad real del negocio.
El ingreso de Amazon no es tu facturación
Imagina que durante un periodo has vendido 30.000 euros.
Amazon puede transferirte solo 18.000 euros después de descontar:
- Comisiones por venta.
- Tarifas de logística FBA.
- Gastos de almacenamiento.
- Campañas publicitarias.
- Reembolsos y devoluciones.
- Ajustes de inventario.
- Retenciones o reservas.
- Otros cargos del marketplace.
Esos 18.000 euros no son necesariamente tus ventas.
Son una liquidación.
Para contabilizar correctamente el negocio hay que separar las ventas, el IVA repercutido, las comisiones, los servicios de Amazon, las devoluciones y cada uno de los ajustes incluidos en los informes del marketplace.
Si todo se registra como un único ingreso bancario, la contabilidad puede quedar distorsionada y ofrecer una imagen equivocada de la empresa.
“Pásame las facturas de Amazon” no es suficiente
Una gestoría que trabaja con ecommerce debe saber qué información necesita y dónde encontrarla.
No basta con pedir:
- Las facturas emitidas.
- Las facturas recibidas.
- Los movimientos del banco.
También hay que revisar los informes de transacciones, liquidaciones, ventas, devoluciones, publicidad y movimientos de inventario.
Además, debe comprobarse que la información de Amazon coincide con:
- La facturación declarada.
- El IVA presentado.
- Los ingresos bancarios.
- Las comisiones contabilizadas.
- Las ventas realizadas en cada país.
- Los movimientos de mercancía entre almacenes.
Si nadie realiza esta conciliación, puedes tener modelos fiscales presentados dentro de plazo y, aun así, una contabilidad incorrecta.
Vender en Europa añade otra capa de riesgo
Cuando una empresa empieza a vender fuera de España, suele pensar que el OSS resuelve automáticamente todas sus obligaciones de IVA en Europa.
No siempre es así.
El régimen OSS permite centralizar determinadas ventas a distancia a consumidores de otros países de la Unión Europea. Sin embargo, la operativa debe analizarse según el país desde el que sale la mercancía, dónde se almacena y quién es el comprador.
Si Amazon almacena tu inventario en Alemania, Francia, Italia, Polonia u otro país, pueden aparecer obligaciones de registro y declaración de IVA local.
El OSS no debe utilizarse como respuesta automática para cualquier venta europea. Es una herramienta que cubre operaciones concretas y no sustituye todas las obligaciones nacionales. La propia Comisión Europea explica el funcionamiento del régimen OSS.
Antes de activar programas como Pan-European FBA, conviene determinar:
- En qué países se almacenará la mercancía.
- Qué números VAT serán necesarios.
- Qué declaraciones locales deberán presentarse.
- Cómo se declararán las ventas B2C.
- Cómo se tratarán los movimientos de stock entre países.
- Si existen obligaciones de Intrastat.
- Qué registros EPR corresponden según el producto y el país.
Activar primero y preguntar después suele ser la forma más cara de expandirse.
Las importaciones tampoco se contabilizan con una factura de Alibaba
Comprar productos en China no significa que la factura del proveedor sea suficiente para justificar toda la operación.
Para contabilizar correctamente una importación pueden ser necesarios:
- Factura comercial del proveedor.
- Documento de transporte.
- Declaración aduanera o DUA.
- Justificante del IVA de importación.
- Factura del transitario.
- Aranceles y gastos aduaneros.
- Identificación correcta del importador.
El problema se agrava cuando se trabaja con envíos DDP y el vendedor descubre demasiado tarde que no aparece como importador de la mercancía.
Puedes haber pagado un precio que aparentemente incluía transporte, aranceles e IVA, pero no disponer de la documentación necesaria para deducir ese IVA o justificar correctamente la entrada de los productos.
Un precio logístico más barato no compensa una importación mal documentada.
Señales de que tu gestoría no entiende tu negocio
Deberías revisar el servicio que estás recibiendo si escuchas habitualmente alguna de estas respuestas:
- “Contabilizamos lo que entra en el banco”.
- “El OSS sirve para todas las ventas europeas”.
- “No hace falta revisar los informes de Amazon”.
- “Con la factura del proveedor chino es suficiente”.
- “El VAT y el EPR son lo mismo”.
- “Amazon ya se encarga de pagar todos los impuestos”.
- “No sabemos qué es DAC7”.
- “Envíanos un Excel con el total vendido”.
No significa necesariamente que tu gestoría sea mala.
Significa que puede no estar especializada en el modelo de negocio que estás utilizando.
Un despacho puede ser perfectamente competente gestionando una tienda física, una empresa de servicios o un restaurante y, al mismo tiempo, no disponer de los conocimientos ni de los procesos necesarios para llevar una cuenta de Amazon FBA.
Qué debería hacer una gestoría especializada en marketplaces
Una gestoría especializada no debería limitarse a presentar impuestos.
Debería entender la operativa completa y ayudarte a conectar las piezas:
- Revisar cómo vendes y desde dónde se envía la mercancía.
- Conciliar las ventas con las liquidaciones de Amazon y los cobros bancarios.
- Separar correctamente comisiones, publicidad, devoluciones y otros gastos.
- Determinar las obligaciones de IVA en España y Europa.
- Revisar OSS, VAT local, EORI, Intrastat y EPR cuando correspondan.
- Comprobar la documentación de las importaciones.
- Detectar riesgos antes de activar nuevos países o programas logísticos.
- Mantener una contabilidad que permita conocer el margen real del negocio.
Porque presentar modelos no es el objetivo final.
El objetivo es que la empresa cumpla, conozca sus números y pueda crecer sin descubrir obligaciones fiscales cuando Amazon ya ha bloqueado la cuenta o una administración ha enviado un requerimiento.
El coste de una mala gestión no aparece inmediatamente
Este es el motivo por el que muchas empresas tardan en detectar el problema.
Durante meses puede parecer que todo funciona:
- Los impuestos se presentan.
- Amazon sigue vendiendo.
- El dinero entra en el banco.
- No llega ningún requerimiento.
Pero la ausencia de problemas visibles no demuestra que la estructura sea correcta.
Los errores suelen aparecer cuando la empresa crece, entra en nuevos mercados, solicita financiación, recibe una comprobación o necesita justificar sus cifras.
En ese momento, reconstruir varios ejercicios contables, corregir declaraciones o regularizar registros europeos cuesta mucho más que configurar correctamente la operativa desde el principio.
¿Tu gestoría entiende Amazon o solo presenta tus impuestos?
En Gestoría Marketplace trabajamos con autónomos, sociedades, marcas y fabricantes que venden en Amazon, Shopify, TikTok Shop, Miravia y otros marketplaces.
Analizamos la operativa fiscal y contable del negocio, las liquidaciones de los marketplaces, las importaciones y las obligaciones necesarias para vender en España y Europa.
Si tu gestoría no sabe explicarte cómo está contabilizando Amazon, qué obligaciones tienes en cada país o por qué tus ventas no coinciden con los ingresos bancarios, no deberías esperar al siguiente trimestre para revisarlo.
Solicita una revisión de tu situación y comprueba si tu estructura fiscal y contable está preparada para crecer.




